#Eficacia 9: ¿La productividad personal te hace más sabi@?

Las cosas no dejan de incordiarte hasta que no has clarificado tus intenciones al respecto (resultado), decidido lo que quieres hacer para realizarlas (próxima acción), y situado recordatorios del resultado y de la acción en lugares que estás convencido que verás con la frecuencia suficiente y en los momentos adecuados.
Esos son los comportamientos que asegurarán que hagas las cosas: definir que significa que esté «hecho», definir qué aspecto adoptará dicho «hacer», e integrar los resultados de esa reflexión en una estructura que promueva su implementación. David Allen

El capítulo 9 del libro, sé más eficaz, me recordó un cuento, el cuento dice así:

Un hombre se le acercó a un sabio anciano y le dijo:

-Me han dicho que tú eres sabio….
Por favor, dime qué cosas puede hacer un sabio que no está al alcance de las demás personas.
-El anciano le contestó: cuando como, simplemente como; duermo cuando estoy durmiendo, y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo.
-Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio, le contestó el hombre, sorprendido.
-Yo no lo creo así, le replicó el anciano. Pues cuando duermes recuerdas los problemas que tuviste durante el día o imaginas los que podrás tener al levantarte. Cuando comes estás planificando lo que vas a hacer más tarde. Y mientras hablas conmigo piensas en qué vas a preguntarme o cómo vas a responderme, antes de que yo termine de hablar.

Estar, en cuerpo y mente, en lo que estás haciendo en cada momento, puede estar al alcance de «sabios» y de «no sabios». «Estar a lo que estás», sin distracciones, es clave para ser una persona más eficaz. El problema es que nuestro cerebro es un maleducado con buenas intenciones. Digo que es un maleducado porque entra sin llamar, en momentos inapropiados, rompiendo nuestra concentración. Y digo que es bien intencionado porque esos mensajes de nuestro cerebro son para recordarnos asuntos pendientes.

Pues bien, aunque parezca una contradicción, si queremos que nuestro cerebro nos permita estar completamente enfocados en lo que estamos haciendo y evitar autointerrupciones, tenemos que prestar atención a lo que llama nuestra atención, cuando nos llama la atención.

Prestar atención a lo que llama tu atención consiste en:

  1. Sacar de tu memoria todos los frentes abiertos, apuntándolos en un lugar fiable, y «capturar», en cualquier momento, cualquier idea, grande o pequeña, personal o profesional, que irrumpa en tu cerebro sin que tú la hayas llamado.
  2. Decidir qué hacer con todas esas cosas que has sacado de tu cabeza y qué tiene que pasar – que dependa de ti, claro – para dar por resuelto ese frente abierto.
  3. Organizar los recordatorios de tus acciones y los materiales de apoyo de forma apropiada, para tenerlos a mano cuando puedas llevar a cabo las acciones con las que te has comprometido.
  4. Mantener todo tu sistema actualizado y revisado.
  5. Cumplir con tus compromisos y hacer aquello que has decidido hacer.

En mi experiencia, hacer estas cinco cosas de forma sistemática te permitirá estar con tu mente y tus cinco sentidos puestos en aquello que estás haciendo y, de esta forma, ser más eficaz, y, tal vez, más sabio.

 

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